Social Icons

rss feed email

Featured Posts

Para escribir he nacido

Para vivir he nacido, para escribir estas cosas que te cuento, para hablar del tiempo deslizándose árido como la sal o amable como la brisa.

Camaradas

Necesitamos un arte que saque a la república del fango (Vladimir Maiakovski)

Sobre nuestros escudos

Hubo un tiempo en que pudimos haber llegado al tiempo. Ahora los augures sacan beneficio de cada profecía y en los desiertos del corazón yacen las flores en el pelo, el guirre, Ho-Chi-Minh.

Hombres libres

Cuando soplan el siroco y la calima, queda un lugar habitable aún en este territorio: algo de dignidad en la desgracia, algo de estoicismo en el sufrimiento, algo de coraje en la desdicha, el valor indomable de los hombres libres.

Adargoma

La fila india del Adargoma, con la formación que ganó el campeonato juvenil de Gran Canaria en 1976.

sábado, 24 de enero de 2015

Lo primero, echar a los fascistas

Cosas del marketing, los fascistas españoles ya no enarbolan el yugo y las flechas, ni proclaman la “cruzada” de la “revolución nacional sindicalista”. Han aprendido: visten de Armani y dan lecciones de "democracia". Eso sí, no pueden evitar los tics franquistas y la protección a sus asesinos, ley de punto final –mal llamada de “amnistía”– incluida.

Por lo demás, manteniendo como una cáscara vacía la democracia burguesa, se afanan en convertir el Estado español en un régimen fascista en todo menos en el envoltorio de celofán “constitucional”. Al feroz ataque contra los más elementales derechos laborales y las políticas sociales públicas, sucede un tsunami de leyes de excepción que permiten a las sturmtruppen policiales y judiciales aniquilar las protestas.

El poder de los fascistas en España es omnímodo: tienen en sus manos el gobierno central, la mayoría de gobiernos autonómicos, diputaciones y ayuntamientos. Controlan desde el Tribunal Constitucional hasta el Tribunal Supremo, pasando por el órgano de poder judicial y la Audiencia Nacional, continuadora del Tribunal de Orden Público de la dictadura fascista.

La oligarquía central española, beneficiaria y sostenedora de las fuerzas fascistas, controla además toda la banca, los grandes monopolios y la totalidad de los medios de comunicación de masas. No hay defensa posible ante su dominio, ni sitio donde esconderse. Y al que lo intente, aplicación de las leyes antiterroristas y tentetieso.

Pero como aún se ven obligados a mantener algunas ficciones “democráticas“, un 2015 plagado de convocatorias electorales abre cierto resquicio para hacer frente a este absolutismo. Si por una vez avanza la unidad de las fuerzas de izquierda y democráticas, tenemos la oportunidad de barrer de las instituciones al partido fascista. Y a sus cómplices, a quienes pactan una y otra vez con los franquistas y les reconocen como “demócratas“.

Eso es lo urgente, lo prioritario, lo ineludible, lo inexcusable. E, inmediatamente después, depurar a los fascistas de la administración de justicia, de la policía y del ejército.

Abrir, por fin, las puertas a la democracia. O sea.

sábado, 17 de enero de 2015

Iguida iguan Idafe


Son sagradas para nosotros las montañas,
y tras las montañas sólo hay el Gran Vacío.
Sobre estas tierras, a través del océano,
volando en la voz del siroco y la calima,
nos pusieron los dioses rapaces y luego nos olvidaron.

Ahora vivimos con el énfasis de la gasolina,
detrás de muros fríos en ciudades de espanto;
intentamos poblar de visitantes nuestros sueños inhabitados,
nos unimos como si tal cosa al bramido de la gente,
caminamos con pies, con ojos, con gafas, con zapatos,
sobre aceras rotas, por calles derretidas y sin recuerdo,
entre imbéciles que se creen agentes del orden,
mandados por corifeos que tornan trascendentales
y adoptan la mirada distante de los escribas persas.

Y aguantamos estoicamente al rebaño semanal
que nos llena las laderas de latas y basura de los hangares,
los adocenados comedores de mierda, los rostros pálidos
que necesitan de máquinas para sentirse fuertes.

Un gesto esperamos, una señal,
una mirada que nos ate a tu destino,
nosotros, que en el alma llevamos
los mil rojos de los montes de Ahaggar.

(De Exopiélago)

sábado, 10 de enero de 2015

La pesadilla europea

Hubo un tiempo en que, tanto en Canarias como en España, todo el mundo quería ser europeo. Europa se veía como el paradigma de la democracia, de las libertades, de los derechos sociales, de la riqueza. En el caso de Canarias la cosa era ir contra la naturaleza, la geografía y la propia historia, pero ¿quién querría ser africano cuando nuestro continente se nos presentaba como la encarnación del infierno en la Tierra, hundido en el hambre, las enfermedades, las dictaduras monstruosas y las guerras civiles? No, teníamos que ser blancos, ricos, europeos. Si había cosa que mortificaba (y mortifica) a un canario es que lo traten de “moro” o de africano.

Por eso había que negar, contra toda lógica, la evidencia de que somos una colonia, la última colonia del viejo y podrido imperialismo español, “renovado”, de aquella manera, por la dictadura nazi-fascista del general Franco. La cosa llegaba al absurdo de establecer, con la boca chica, que habíamos dejado de ser colonia ¡con el fascismo!

Al contrario que las colonias extractivas, las colonias de servicios se sustentan no en la exportación, sino en la importación. Importamos turistas e importamos todo, para beneficio de una mezquina burguesía intermediaria que vive de los márgenes comerciales que caen de la mesa de las grandes corporaciones colonialistas, sean españolas o europeas. Nadie más interesado en la “españolidad” y la “europeidad” de la colonia que esos cipayos, eternos aspirantes a cabeza de ratón en Canarias y a cola de león de la oligarquía española.

Pero así como esa lumpenburguesía procuraba la importación de toda clase de mercaderías para cobrar su comisión, también procura la importación de las ideas del imperialismo español y europeo. Si de las primeras obtenía su comisioncita, de las segundas obtenía el beneficio del aplastamiento de cualquier posibilidad de revuelta, revoltura o mera quimera de poner en cuestión su negocio. Y la intelectualidad burguesa y pequeñoburguesa de Canarias ha tragado, deglutido y hecho suya esa mercadería.

Como señalaba Marx, “las ideas de la clase dominante son las ideas dominantes en cada época; o, dicho en otros términos, la clase que ejerce el poder material dominante en la sociedad es, al mismo tiempo, su poder espiritual dominante”. Y la idea dominante ha sido que Europa era el “Mercado Común Europeo” –ahora “Unión Europea”– bajo el dominio de lo que se denominó “el eje París-Berlín”, ahora reducido al “eje” del Deutsche Bank alemán.

Cuando esta hauptgedanke está quebrada por la realidad de una Europa en retroceso, que recorta las libertades y los derechos sociales, cada vez más desigual y, sobre todo, en una decadencia de la que difícilmente va a haber vuelta atrás, ¿no sería hora, paisanas y paisanos, de empezar a plantearnos si nos conviene seguir atados en la sentina de un barco que se va a pique? ¿Que igual ni Madrid ni Berlín son nuestro destino?

Pensar con nuestra cabeza, y andar con nuestros pies, o sea.

sábado, 3 de enero de 2015

Prometeo

"Mi alma arde en pura llama roja"
(ALONSO QUESADA)

Cuántas veces has circulado por mis venas, amarga y espesa,
cuántas veces ha centelleado mi corazón en el instante púrpura,
cuántas veces, amor, has sido almizcle solitario
o la fragancia del mundo.

Arrebatada y triste, como una enredadera solitaria
has acompañado en la noche a este niño solo perdido en lamentos,
hemos caminado juntos por túneles desconocidos
llenos de ojos nocturnos,
nos hemos sumergido en tinieblas húmedas
y quemaduras de ámbar.

Mi alma se funde con la tuya de forma compacta y sagrada,
como las vetas del ébano de Makasar,
se desboca en tu boca y en tu risa resbala,
se vuelve fuego y luz y alegría,
crece más allá de los ladrillos del planeta
y de la eclíptica,
se vierte en ciertas cosas oscuras y salvajes.

Y tú que te abrazas a mi corazón
como a una roca vieja y calcinada.