
Domino los amplios espacios iluminados.
Pero para hablar,
para susurrar,
para deslizar las palabras
como ingrávidos
fluorescentes,
preciso
la oscuridad hueca,
la sombra.
El velo líquido
que nos reduce
a voces sin rostro,
a borrachera que se acaba.
Vivo en la sombra.
Amo
la luz tibia de los cigarrillos.
(De Si me preguntas de dónde vengo)
1 comentario:
Preciosas poesias.
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