Social Icons

rss feed email

sábado, 18 de julio de 2015

¿Unidad para qué?


Está claro que la unión hace la fuerza y que la unidad es mejor que la división. Dicho sea cuando ahora mismo lo que se discute en el Estado español son las formas de una posible unidad de fuerzas de izquierda o asimiladas, Pero la forma burocrática que adopte esa unidad no lo es todo. La cuestión esencial es el objetivo que persigue. Vamos, digo yo.

¿Unidad para nacionalizar la banca y los sectores estratégicos de la economía (electricidad, transportes, comunicaciones, distribución de alimentos y bienes de consumo), quitándoles el poder de las manos, o unidad para pastelear con ellos y decir aquello de "tristemente no hay alternativa"?

¿Unidad para salir de las instituciones imperialistas (euro, Unión Europea, OTAN) o unidad para "hacer lo que se pueda" y seguir en lo mismo ("de entrada No")? ¿Unidad para una renta básica y universal de subsistencia, o para pequeñas medidas de caridad?

¿Unidad para que paguen más los que más tienen, subiendo los impuestos a las rentas del capital y las grandes fortunas y liquidando las triquiñuelas evasoras, como las SICAV o la RIC? ¿O unidad para seguir los dictados de la UE, del Eurogrupo, de la mafia financiera del IV Reich?

¿Unidad para desmontar las estructuras fascistas del Estado, acabar con la monarquía y con los privilegios clericales? ¿O unidad para hacer declaraciones vacuas y gracietas al "Jefe del Estado", mientras todo el aparato del capitalismo de Estado sigue intocable?

¿Unidad para liberar Canarias del dominio imperialista español y europeo, o unidad para mantener el colonialismo? ¿Unidad para avanzar hacia una República Socialista Canaria o para seguir insistiendo en el centralismo españolista?

¿Unidad construida sobre la movilización obrera y popular, en la lucha, o unidad sólo a efectos publicitarios y electoralistas? ¿Unidad para avanzar, para convencer, para vencer, o unidad para trincar cacho al precio que sea?

Sí, ya he oído el inteligentísimo argumento de que si se dicen las cosas claras se pierden votos. Menuda pedagogía. Y menuda confianza en el pueblo ("la gente" en neolengua). Pero uno quiere políticos, verdaderos dirigentes populares, no míseros contables.

Agradecería, pues, cierta aclaración sobre de qué unidad se trata. Porque para ir y no llegar, mejor no ir. O sea.

No hay comentarios: