Social Icons

rss feed email

domingo, 24 de agosto de 2008

Crononauta (y III)

Hace un año de eso. Bajé para mi tercera y última misión. El vestuario es fácil: sencilla ropa de lana del Mediterráneo del siglo VI a.C. Estoy en una pequeña isla del Egeo, llamada Mitilene, con grandes llanuras y pequeñas montañas. Pasan muchos marineros por aquí, en frágiles navíos que siguen la ruta del Ponto Euxino, trayendo y llevando mercaderías a Tracia y Tróade. Hay buena pesca, y una vida sencilla que está curando mis heridas.

Me he hecho muy amigo de un poeta local, el joven Alkaios, que escribe bastante bien. Y lo más importante: me he vuelto a enamorar.

—Yo te buscaba y llegaste—, me dice ella a veces. También es poeta. Paso las tardes oyéndola recitar, aquí, junto al mar. Por primera vez, una verdadera mujer. O quizá sólo sea una mujer que de verdad me ama. Como ama a sus amigas. Es inteligente, es sabia, es madura. Yo la amo y ella me ama. Así de simple.

Salgo a pasear con la barca y, aunque llevo el cinturón en ella, casi nunca me lo pongo. No sé si alguna vez volveré. De momento, el tiempo es inmenso. He vuelto a reincidir, pero paso de Kowalls y de sus obsesiones. Tal vez, en cualquier momento, me forzarán a volver los del Departamento Espacio Temporal. No les gusta dejar a sus muchachos sueltos para que puedan crearse paradojas. No sé que pasará entonces: quizá ya haya alterado el continuum, quizá era preciso que lo hiciera. No me preocupa.

Safo se abraza a mí, y todas estas cosas parecen tan lejanas, sin sentido... La veo reír con sus amigas, mientras cantan a Afrodita, surgida del mar frente a Chipre.

—Amor —me dice—, qué extraños paisajes han visto tus ojos —.

Ahora sólo vivo. Ya no soy un estudioso, ni un viajero. Dormido en sus pechos, blandamente, soy sólo Phaón, barquero de Lesbos.


Tubular Bells (Parte III) de Mike Oldfield







No hay comentarios: