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martes, 20 de mayo de 2008

Capitalismo

El 80% de los habitantes del planeta viven en condiciones infrahumanas. La mitad sufre malnutrición. Sólo el 1% tiene acceso a la educación universitaria. Ese es también el porcentaje de los que tienen ordenador.

Si usted nunca ha vivido la guerra o las punzadas del hambre, o si puede expresar sus opiniones sin temor a ser humillado, arrestado, torturado o muerto, es usted más afortunado que 3.000 millones de personas. Si tiene comida en la nevera, ropa en el armario, un techo sobre su cabeza y un lugar donde dormir, es más rico que el 75% de los seres humanos. Si guarda dinero en el banco y tiene algún billete en su cartera está usted entre el 8% más rico de este mundo. Si puede leer este artículo, es mucho más afortunado que los más de 4.000 millones de personas que no saben leer.

Cada día son violadas unas 200 mujeres. Una de cada seis lo será durante su vida. Sólo en África, dos millones de niñas sufren cada año la ablación del clítoris. Anualmente son heridas 20 millones de mujeres como resultado de la violencia doméstica. Alrededor del 30% de las embarazadas son agredidas. Unas 15.000 mujeres al año son golpeadas hasta morir.

Todo ello cuando el 6% de la población mundial posee el 60% de la riqueza. Esa minoría es, casi en su totalidad, norteamericana. Cuarenta mil niños y niñas de entre dos y cinco años siguen muriendo cada día víctimas del hambre, mil quinientos por hora, veintisiete por minuto.

El 20% de la población mundial es responsable del 86% del consumo total. Un niño europeo o norteamericano consume lo que 50 niños del Tercer Mundo. Los tres hombres más ricos del planeta suman el Producto Interior Bruto (PIB) de los 48 países más pobres. Los 15 más ricos superan el PIB del África al sur del Sahara; los 32 más ricos, el de toda Asia meridional; los 84 más ricos, el de los 1.300 millones de chinos. De las cien corporaciones económicas más poderosas del planeta, sólo 49 son estados, mientras 51 son multinacionales.

Y después de todo eso, todavía hay quien dice que uno es un izquierdista radical. No nos dejes caer en la moderación, y líbranos del acomodo, amén.


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